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Sangre con cebolla

Esta es una receta muy típica a la vez que desconocida para la mayoría de nosotros.

Nuestros abuelos y abuelas la conocerán algo más que nosotros ya que se comía mucho antaño cuando en las familias se hacía la matanza y se aprovechaba absolutamente todo del animal, incluida la sangre.

En varias zonas de España, sobre todo en Andalucía, es una receta típica de los bares y se sirve como tapa, junto a otras como higaditos de pollo, menudillos, etc.

La sangre es un producto de casquería que se caracteriza, por el alto nivel de proteínas animales e hidratos de carbono que tiene y sobre todo, por el hierro que nos puede aportar al ingerirla siendo por eso, muy buena para combatir la anemia.

Casi todo el mundo sabe que la sangre se utiliza para hacer morcillas, pero se puede comer de otras muchas maneras como por ejemplo con cebolla.

Como hemos dicho, las recetas de sangre o recetas de sangrecilla, nos aportan una buena cantidad de nutrientes, y es mucha la variedad de recetas con sangre que existen, aunque las más sencillas son las elaboradas con cebolla  o con tomate, que son fáciles de hacer a la vez que económicas que era lo que las familias más humildes antiguamente buscaban, algunas de ellas son la sangre de cerdo encebollada, sangre de cordero encebollada, o la sangre de pollo con cebolla o con tomate.

Aquí te mostramos una receta muy nutritiva, sencilla y económica, con la que aprenderás a cocinar sangre y que estamos seguros repetirás.

¿Cómo cocinar sangre con cebolla?

Ingedientes para 4 personas:

  • 500 gr. de sangre de pollo.
  • 3 cebollas.
  • 1 guindilla.
  • 1 cabeza de ajos.
  • 1/2 litro de caldo de carne.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.

Elaboración:

  1. Preparamos los ingredientes: cortamos la sangre en dados de unos 2-3 centímetros aproximádamete si no viene ya preparada. Picamos la cebolla muy fina. Pelamos las capas más viejas de la cabeza de ajos (blancas) y hacemos una incisión a media altura y alrededor de todo su contorno.
  2. En una sartén con aceite de oliva virgen extra sofreímos los trozos de sangre con una pizca de sal y los reservamos.
  3. Sofreímos la cabeza de ajos un par de minutos y la reservamos también.
  4. Cocinamos la cebolla a fuego medio-bajo con una pizca de sal para que sude y se cocine más rápido hasta que se dore un poco.
  5. Una vez dorada la cebolla añadimos el caldo de carne, sazonamos al gusto y dejamos reducir.
  6. Añadimos la sangre, la cabeza de ajos que habíamos reservado y una guindilla partida por la mitad. Cocemos hasta que la sangre quede esponjosa y ya está lista.

Como veis un plato que nos servirá de entrante super fácil y rápido de preparar y además está buenísimo. Esperamos que te animes a prepararlo.

Buen provecho.

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